04/02/2022

Cómo usar una almohadilla eléctrica

La almohadilla eléctrica es uno de los mejores remedios para combatir el dolor muscular, como el lumbar o el cervical. Sin embargo, un uso inadecuado de este producto puede tener el efecto contrario y, en consecuencia, causar daños en nuestro cuerpo. Para evitarlo y sacarle el máximo partido, queremos explicarte cómo usar una almohadilla eléctrica de forma óptima. De esta manera, podrás disfrutar de un mayor bienestar y no volverás a sufrir dolores musculares.

¿Qué son las almohadillas eléctricas y para qué sirven?

Antes de explicar cómo usar una almohadilla eléctrica, debemos responder a dos cuestiones básicas: ¿qué son las almohadillas eléctricas y para qué sirven? Una almohadilla eléctrica es una alfombrilla con un calefactor eléctrico en su interior que produce calor a través de su conexión a la corriente. La mayor parte de los modelos incorporan un termostato que permite ajustar la temperatura en función de las necesidades del usuario.

Sirve para aliviar los dolores musculares de distintas zonas del cuerpo, sobre todo del cuello y la espalda. Asimismo, se utiliza para tratar las lesiones, contracturas y problemas de circulación, reducir la rigidez de los músculos y mantener el calor corporal en las épocas más frías.

Cuándo usar una almohadilla eléctrica

Una almohadilla eléctrica tiene muchos usos y puede contribuir a garantizar un mayor bienestar si la usamos de forma adecuada. ¿Qué tipo de dolencias se pueden tratar con una almohadilla eléctrica?

  • Contracturas causadas por malas posiciones
  • Lesiones causadas por el deporte
  • Dolores musculares
  • Tirones musculares
  • Dolores menstruales severos
  • Dolores de espalda durante el embarazo
  • Tendinitis
  • Lumbalgia, cervicalgia, dorsalgia y dolor de hombro
  • Reumatismo
  • Ciática
  • Problemas de circulación

¿Te estás preguntando cómo es posible que el calor ayude a aliviar estas dolencias? Porque posibilita la dilatación de los vasos sanguíneos. De esta manera, favorece la llegada de oxígeno y otros nutrientes necesarios para que el tejido se recupere, además de reducir la presión en las articulaciones. Como consecuencia, el dolor desaparece.

Cómo usar una almohadilla eléctrica

A la hora de usar una almohadilla eléctrica, debemos seguir las instrucciones del modelo que elijamos, ya que cada una tiene unas condiciones particulares. En general, estas son algunas de las recomendaciones de los especialistas para usar el producto de manera responsable:

  1. Ponte en una postura cómoda que te permita relajar los músculos.
  2. Elige la temperatura adecuada para tratar la molestia que sientes. Si tienes una sensibilidad alta ante temperaturas elevadas, regúlala hasta que te sientas cómodo.
  3. Utilízala en periodos de 10 a 30 minutos varias veces al día para conseguir una mayor efectividad. Procura que pasen al menos 2 horas entre sesiones. Si no es posible por el trabajo o por otra circunstancia, puedes usarla al final del día durante 30 minutos.
  4. Procura no quedarte dormido con la almohadilla encendida.
  5. No la uses durante las primeras 48 horas tras la lesión.
  6. Aplícala sobre la piel seca. Para evitar quemaduras, evita ponerte cremas antes de usarla.
  7. Lava la almohadilla de forma periódica para garantizar una higiene óptima de la misma.
  8. Utilízala siempre sobre las sábanas, no debajo de ellas, y no la coloques encima de ninguna manta. De lo contrario, sus beneficios se mitigarán, la almohadilla se sobrecalentará y puede llegar a estropearse.
  9. No la uses si la zona dolorida inflamada, ya que provoca un incremento de la circulación.
  10. Si tienes diabetes, trombosis, dermatitis u otra enfermedad cardiopulmonar, no la uses sobre una herida expuesta.

Este aparato contribuye a paliar el dolor, pero no sirve como sustituto de ningún tratamiento. Por ese motivo, lo más aconsejable es acudir a un profesional para que te proporcione el tratamiento adecuado según tu caso.

Ahora que ya sabes cómo usar una almohadilla eléctrica, seguro que consigues sacarle el máximo partido. Descubre los modelos disponibles en nuestra tienda de electrodomésticos online y elige el que mejor encaje contigo. Así, conseguirás relajar tus músculos y, por consiguiente, disminuir el dolor.